lunes, 30 de noviembre de 2015

CONFIDENCIAS DE UNA VACA: FUGITIVA


Lo que más se ha echado en falta en 2015 tiene nombre propio: "Fugitiva". La mejor vaca de 2014, solo actuó en Ricla. Después, Ozcoz no la llevó a ninguna plaza más. Solo un concurso de la vaca más esperada. Lástima. Hoy, va a ser ella misma la que cuente toda su vida, su trayectoria en las anillas, sus secretos y sus confesiones, pensando en 2016.


Aquí estoy yo en La Misericordia
Foto: Alberto Guzmán

Mi madre 
Nací en 2006 y os voy a confesar de quién soy hija. Muy poca gente lo sabe, porque no me pusieron un nombre relacionado con ella, pero mi madre fue una de las que más recuerda la gente. En los Concursos de Recortadores la admiraban. Mi madre era la Nº 420 "Escapularia". De aquellas ubres mamé. No sé si sería la genética o el alimento que ella me daba, pero de becerra estando con ella, por dentro, yo sentía que no le temía a nada. Dicen que era muy brava mi madre. No llegué a coincidir con ella, porque cuando yo me hice mayor, ella ya no salía. Tuvo una lesión que la retiró de las anillas. Murió el pasado Octubre, por cierto, con diecinueve años. Crecí en "El Soto de la Barca", en ese cercado reservado a las mejores de la casa. Ese iba a ser mi cercado después de pasar por el galacho donde estuve una larga temporada, siendo novilla.


Aquí estamos mi madre y yo juntas

En el herradero me tocó el 628. Mientras notaba los quemazos, no abrí la boca. Dijeron que era buena señal. De añoja me tentaron y fue la primera vez que me sentí a gusto peleando. No podía consentir la provocación que fue el flamear del capote y la muleta. No me cansé de perseguir el trapo. Al parecer lo hice bien, estaban contentos con cómo me comporté. Sentí que estaban muy atentos, porque siendo hija de quien era, había muchas esperanzas depositadas en mí.


Quedé a la espera del que iba a ser mi destino. En la casa Ozcoz, las de las anillas son las mimadas. Yo quería ser de esas, aunque es el reto más complicado. Estaba deseando que me dejaran demostrar que yo tenía sitio ahí. El día del primer examen, yo estaba preparada. Lo que llevaba dentro tenía que salir como un torrente.

Con cuatro años
Ese día me llevaron hasta El Burgo, ahí me probaron a ver qué aptitudes tenía. Me apartaron y oí de fondo decir a Sergio: tened cuidado con esta, no os metáis por los burladeros y saltad con tiempo. Eso solo lo dice con las que sabe que pueden ser, con las que tiene mucha ilusión y confianza en ellas. Cuando abrieron la puerta de toriles, salí a comerme el mundo. Tenía algo dentro que me reconcomía, que me hacía galopar a cada cite que me llegara. No sabía qué tenía que hacer, pero desde mi interior salían las ganas de querer cogerlos a todos. Recibí los primeros recortes, en los que fácilmente me ganaban la cara y se iban de mí. Yo me pasaba de largo y ya no los podía coger. Me prometí a mí misma, que tendría que aprender para que no me ganaran la partida así de fácil.


En Fuentes 2010 ya quise rematar
Fotos: Pili
Mi debut en el Pilar
Foto: Pili
Me apetecía algo que fuera en serio ya. Con cuatro años viviendo a cuerpo de rey, quería salir cuanto antes en un concurso y demostrar, delante del público, lo que llevaba dentro. Debuté en Épila. Pocos días después actué en mi pueblo, en Fuentes de Ebro. Ir a los concursos me sirvió para conocer a mi hermana mayor, "Escapularia II". En el mundillo se empezaba a hablar de mí. Con solo dos concursos, Sergio y Félix quisieron que fuera una de las seis que iban a ir a Zaragoza. Mis hermanas me dijeron que eso era lo máximo a lo que podía aspirar una vaca en las anillas. Actuar en el mejor concurso de la temporada. Yo lo hice con solo cuatro años. Me faltaba experiencia para estar en esa cita, y encima tuve la mala suerte de enfrentarme a Manolo y Cuairán. Además me quedé encajada en un burladero y eso me quitó fuerzas. Aún así, volvería a hacer lo mismo en la arena, una y mil veces, porque aquello me sirvió de lección. Me criticaron, pero sabía que llegaría mi momento y convencería a los que aquel día me protestaron.


En el Pilar 2011
Foto: Pili 
La lección aprendida me valió en 2011. Me tenía que ir hasta el final con el recortador, así me respetarían más. Me costaba aprender a ganar los pasos en el recorte, pero bueno eso esperaba aprenderlo más adelante. Mis ganas de querer coger ya me hacían ir hasta el final rematando muy fuerte en el callejón. Muchas veces hice presa. Era una satisfacción cómo me aplaudía la gente al acabar los tres minutos. Hasta ganando el concurso mis rivales, el público estaba encantado con lo que yo hacía en la arena. Como en el Pilar. Ganaron conmigo Lago y Diago, pero alcancé a los dos. Ellos se llevaron el triunfo y yo me sentí vencedora.


Siempre he querido rematar
Foto: Pili
En 2012 di un paso más. Fue la primera vez que cogí a un recortador en la arena. Mi instinto y codicia me hacían volver una y otra vez, no me importaban los quites de los demás. Mi enemigo debía pagar la equivocación tras retarme. Esa temporada me recortaron mucho por el izquierdo y eso no me vino bien para aprender por el derecho. Aún así, me propuse no poner las cosas fáciles por mi izquierda. En Borja me enfrenté por primera vez a un recortador de Tarazona. Es con el que más me ha gustado medirme. El mejor rival con el que me he enfrentado, Mario. Ahí, salió junto a Manolo, que es quien más anillas me ha metido en mi vida, y supe que mi relación con él tendría más capítulos. Lo que no imaginaba es que algunas batallas por venir, iban a ser realmente épicas.


En Portugal
Otro año más en Zaragoza
Foto: Estefanía 
2013 quería que significara una consolidación. Mejoré para no ser tan fácil al recorte. Me seguía gustando hacer todo lo posible por intentar coger en los remates al callejón. Viví una experiencia inolvidable. Estuve en Portugal. Manolo se enfrentó a mí y recordé aquella batalla perdida siendo una cuatreña en La Misericordia. En un despiste suyo me ensañé y me tuvieron que agarrar porque yo no quería dejarlo. Cómo me debí cebar para que Félix y Germán el de Toropasión se agarraran a mi cabeza... En Vila Franca de Xira gané yo. Llegué a Zaragoza y ahí me volví a encontrar con Mario. Al primer recorte resbaló en el estribó y lo cacé. Pero volvió a la arena y me metió tres anillas. El público disfrutó con él y conmigo. Nos ovacionaron a los dos. La Misericordia siempre ha mostrado un gran cariño hacia mí. Intuyeron hasta en el primer año, lo que yo podía ser, y después, siempre he sido ovacionada. Algo raro pasó aquel día, porque en el camión vino con todas "Avispada", pero no volvió al Soto en el viaje de vuelta. Ya nunca más la vi. La eché de menos mucho.


Cada vez cruzándome más
Foto: Alberto Guzmán
Me propuse que 2014 tenía que ser mi año. Creo que lo conseguí. Empecé de nuevo cogiendo en el primer concurso. Lo que llevo dentro me impide no ensañarme. Dijeron una vez más que era palicera. Rematé todas las veces que pude además. Igual que en el segundo concurso. Quise irme hasta el final y quise ver hasta dónde podía llegar rematando. Era ya un reto contra mí misma. Quería ser mejor a cada recorte. Cruzarme cada vez más. Siempre me acordaré de Figueruelas, porque ahí creo que hice los mejores tres minutos que había hecho hasta entonces. Cuairán y Mario me pusieron a prueba y di todo lo que tenía y más. Se lo puse lo más difícil que pude y me fui con ellos hasta el final todas las veces. Mario me metió dos otra vez. Nos ovacionaron a los tres. Me fui satisfecha a los corrales. Me quedaba el Pilar y ahí otra vez contra Cuairán y Mario. Ya fui una de las tres vacas de la final. Por fin había conseguido lo que quería, ser temida. No sé si vencí la batalla o la ganaron ellos. Fue épica. Me metió tres anillas Mario y ahí dejé el remate de mi vida. Debí estar muy bien todo el año, porque gané el premio de la Mejor Vaca de la temporada, que pasaba a llamarse "Trofeo Avispada" en recuerdo a mi compañera, que da la página de "Vicman". Si convencí a ese... 


El trofeo más bonito hecho nunca, obra de Eduardo Duarte, fue para mí
Fotos: María Jaria




El invierno lo pasé igual que un león enjaulado. Como el boxeador que se sabe ganador, deseando pelear. Otras compañeras pierden el interés en embestir, pero yo, al revés, cada vez quería más. En el momento que estaba deseaba que llegaran los concursos de 2015 cuanto antes. Y llegó el primero. En Ricla no estaba fuerte, criar a mi retoño me pesó. Pero bueno, como primera actuación del año, me sirvió para ir carburando. 


En los corrales de Ricla
Foto: Sonia y Marta
Sin embargo, pasaron las fechas y ya no me cargaban para ir a los concursos. Veía cómo se iban otras hermanas, pero yo me quedaba. No entendía nada. ¿Qué delito había cometido? Conmigo, había otras conocidas que tampoco iban a los concursos. No entendía nada. Estoy en mi mejor momento y no me llevan. Pasaron Calatayud y Alagón. Yo tenía que haber estado ahí. No entendía nada. Esperaba que por lo menos me llevaran a Zaragoza. Mi plaza. Pero pasó la fecha y tampoco. No sé por qué, pero mi 2015, casi en blanco. No entendía nada. Todo eso, ¿qué mella hizo en mí? Más ganas para 2016. 

Llegado el otoño ya, me mentalicé en prepararme para la siguiente temporada. Prepararme también para criar y aguantar los fríos. Es lo que toca. El día a día en el campo es tranquilo, pero le falta acción. Esa acción para la que me criaron. Llevamos una temporada larga en el Yermo ya, echando de menos el Soto. Solo se altera la paz, algún día que nos llevan a todas a pasar por la manga y ahí perturbaron nuestra tranquila vida. Es algo que toca un par de veces al año, estamos acostumbradas. Pero esta vez, noto algo raro después de esos días. Me miran extraño, como con pena. A mí nunca nadie me había mirado con pena. Algo pasa, pero no sé el qué. Empiezo a observar tratando de comprender y no me saben dar respuesta ni Sergio, ni Félix, ni Sebas. Hay caras tristes y de compasión. Con la mirada reclamo que me expliquen qué pasa. Hasta se me quitan las ganas de comer y empiezo a preocuparme. Y Mario, ¿por qué viene a verme?

Pocas fechas después, en una mañana de niebla de Noviembre, me apartan y me montan en el camión. Por fin, pienso, voy a volver a ir a una plaza a demostrar quién soy. Conozco a algunas de las que vienen conmigo, son compañeras de fatigas. Sin embargo, otras no se qué hacen ahí. No me importa, me da igual, llevo sin salir desde Julio y estoy con ganas. Se me hace raro tanto madrugón, es una hora extraña. El camino dura poco más de una hora. Al llegar al destino, el ambiente se me hace desconocido. No se oye ruido, ni a la charanga. Ningún recortador se asoma al camión a ver quiénes estamos ¿Dónde estoy? Esto no es una plaza de toros. Cuando se abre la tajadera y bajamos, se confirma mi presagio. La cara de Félix habla por sí sola. No hemos venido a una plaza. Un escalofrío recorre mi cuerpo. Huele a muerte. Ese olor impregna todos los corrales en los que nos han descargado. Es un sitio frío, poco acogedor, tétrico. Nunca en mi vida había tenido miedo, pero ahora lo tengo. No se qué va a pasar aquí, pero el instinto me dice que nada bueno. Poco a poco nos van separando y vamos pasando por pasillos. No quiero avanzar, pero no me queda más remedio. Marcha atrás no se puede ir y las puertas se cierran. Los sonidos y las sensaciones me hacen ver bien claro que mi final está al llegar. Todo se sucede tan rápido que no da tiempo a asimilarlo. Y aún así, lo que siento, es que no saldré de aquí. Las compañeras que van delante no vuelven. No voy a poder hacer nada por evitarlo, aquí no puedo luchar y la suerte está echada. Ya estoy sola, el miedo me atenaza. Me pasa por la cabeza toda mi vida, desde becerra hasta mi último concurso. Se acabó. La condena a muerte se ejecuta. Una fulminante descarga acaba con mi vida. Me desplomo con la vista perdida. Con una última imagen persiguiendo un pantalón blanco por encima de las tablas.


Siempre hasta el final
Foto: Pili

Pensaba en mi reaparición en 2016, pero todo se ha truncado. En el frío matadero de Huesca terminaron mis días. Todo esto os lo cuento desde no sé dónde. No me vais a ver más en las plazas. Aunque me quedaba mucho dentro y muchos concursos por hacer. Mi destino ha sido este. Me hubiera gustado que mi vida acabara en la paz del campo, retirada tras una larga carrera, y ahí, cuando la edad me hubiera ganado la partida, morir en el idílico Soto, donde di mis primeros pasos como becerra. O si mi destino era morir con nueve años, hubiera deseado acabar como "Avispada", ahora que ya se cómo fue y qué le pasó. Por lo menos hubiera tenido grandeza mi muerte. Nunca podré entender qué he hecho para que me maten. Creo que no merecía una muerte así, sin dignidad, siendo un simple turno en un matadero. No nací, ni viví, para morir así. 


Mi carnet de identidad, que lucía con orgullo, estrella y 628
Foto: Alberto Guzmán

Duele mucho irse antes de tiempo, estando y sintiéndome sana y fuerte, cuando se tienen tantas ganas de vivir y de seguir demostrando lo brava que era. Lo que creía, cuando empezó el otoño, que era un hasta luego, ahora es un adiós. Me voy. Cuánto echaré de menos los Concursos de Recortadores. Si al revés es igual, y las anillas me echan de menos a mí, será lo máximo a lo que se puede aspirar. Ser recordada.


Me va a inmortalizar Javi Domínguez, por lo que estoy en las mejores manos posibles. Cuando acabe su trabajo, me iré a casa de Mario y ahí, mi recuerdo, quedará para siempre. Nuestra admiración es mutua, él fue quien más gloria me dio, y yo soy quien más gloria le di. Quizá alguna noche soñemos juntos con un recorte en el que me gana la cara y yo me voy hasta el final con él y remato.

Me despido con lo que mejor he sabido hacer, es la mejor manera que se me ocurre.
HASTA SIEMPRE

Nunca pensé que sería en Ricla la última vez que la vería y la fotografiaría. Cualquiera que sea seguidor del festejo popular y amante de las anillas, sentirá la pérdida de la gran vaca de los Hermanos Ozcoz.



El recuerdo que viene a la mente es el Pilar 2014. En la memoria estará por siempre, parpadeo a parpadeo, con los sonidos de aquella mañana, todo lo que hizo en tres minutos. Gracias a ella, La Misericordia rugió como muy pocas veces lo ha hecho con las anillas.


La Nº 628 "Fugitiva" iba camino de ser la mejor vaca de la historia de las anillas. Tristemente, no podrá ser. 89 minutos en los Concursos de Recortadores son su legado. Su bravura, su raza y sus remates, quedan grabados a ley en el recuerdo. Desde ahora, convertida en mito, ya es una leyenda de las anillas. 



viernes, 20 de noviembre de 2015

420, HISTORIA DE LAS ANILLAS



El pasado Octubre, con 19 años moría la Nº 420 "Escapularia" de los Hermanos Ozcoz. Una vaca que es historia de las anillas. Con diecinueve años. Vaca para recordar siempre. Aunque su carrera acabara antes de tiempo, nunca se olvidará. Un cohete colorado saliendo por toriles. Por bravura pura y dura, probablemente lo más bravo que ha pisado la arena de las anillas.


Nacida en 1996 estuvo hasta 2009 en activo. Fue en Borja donde hizo su último concurso. Su carrera podría haber sido más larga, pero una lesión que la dejó coja, lo impidió. Desde entonces se dedicó únicamente a criar. Transmitió la simiente a sus hijas. Algunas son conocidas, pero otras no. Gran vaca por lo que hizo en la arena, pero también por la descendencia que deja.


Costará mucho que vuelva a salir otra vaca que haga salidas de toriles, como hacía esta. Esa manera de galopar brava y codiciosa como ninguna otra, será muy difícil de volver a ver. Las habrá habido más espectaculares, más complicadas, con una mejor trayectoria... Pero galopar como ella, ninguna. Un torbellino irrumpía en la arena en todos y cada uno de los concursos que hizo. Sin excepción salió siempre como si fuera una vaca limpia. Pero no lo era. Simplemente era de lo más bravo que ha salido a las anillas nunca.


No tendrá un trofeo a la mejor vaca de la temporada porque sus mejores años, que fueron de 2003 a 2005, fueron los años anteriores a la creación de esta página. Se lo merecería, en aquellas temporadas llegó a ser la más temida. Había que sumarle que además de galopar entraba fuerte a los recortes y se revolvía en un palmo codiciosa y queriendo reponer ipso facto. Permitió muy pocas anillas en su vida. Era complicada en los embroques. Tantas eran sus ganas de embestir que cabeceaba mucho e incluso metía la cara abajo con saña. Obligaba a saltar, aunque rara vez asomó los pitones por encima de la barrera.



De toda su carrera, quedará para el recuerdo su actuación en la Feria de Julio de Valencia en 2005 ante "Tacheli" y Manolo. La vez que más guerra se le ha dado. Se llevó por delante al alagonero, pero fueron tres minutos de batalla épica.



Respetos máximos para una de las mejores vacas de la historia de las anillas. Pasa a engrosar la nómina del olimpo de las vacas de los Concursos de Recortadores.


lunes, 9 de noviembre de 2015

LO RESEÑABLE DEL CAMPEONATO NACIONAL

La cita más importante de las anillas. Foto: Sonia y Marta
Muchas cosas a reseñar en el Campeonato Nacional. Muchas más que en ediciones más "normales". Para bien y para mal. Cada año, se escudriña con más ahínco todo lo que sucede. Nunca se ha hilado tan fino en la historia de las anillas. Eso es muy bueno.

Hubo más gente que el año anterior. Será la fecha, será el regusto de los momentos históricos vividos el año pasado, será casualidad. Pero más gente, hecho indiscutible, y siendo televisado, cosa que el año pasado no. Hecho público no, cierto es, sabido en el mundillo, sí. Dos años al alza la asistencia es algo muy bueno.

"Estornina" de Maylín, una de las alegrías. Foto: Sonia y Marta
El lote de vacas con un menor nivel desde hace muchísimos años en Zaragoza, eso hubo. Que era lógico, también sea dicho, por todas las circunstancias. Pero que, entrando por la vía de la sustitución, sirvió para ver a vacas muy interesantes y que fueron una alegría. Con lo difícil que era solventar que no iban a estar, por decisión del propietario unas y otras por restricción sanitaria, muchas de las mejores vacas de las anillas, se solucionó la papeleta de manera digna. 

Las 44 anillas metidas son una barbaridad a todas luces. No se debiera volver a repetir. Nunca Zaragoza ha sido plaza para meter tantas anillas. Cierto es que ha habido vacas sueltas casi todos los años que han sido bombones. Pero lo que no puede ser el Campeonato Nacional es una pastelería. El público aplaudió las anillas de mérito y las que fueron a vacas que se dejaron, no. Al igual que con las vacas, se supo ver lo que eran las reses y se las trató conforme a lo que se dejó ver en la arena.

Otro año más, el público más entendido de la feria, el de las anillas. Se enfada pronto, eso es cierto, pero eso lo hace más exigente. Ganas de pitar de algunos a la mínima contagian. Pero si no hay fundamento, la cosa no va a más. Es un público muy entendido en vacas, en recortadores y en anillas. Es una alegría.

Sigue siendo el festejo popular el hermano pobre. Por ahorrar focos, primero se deja la plaza abierta, con el inconveniente de los extraños que hacen las vacas en las rayas de sol y sombra. Pero además, es que echa a llover en la octava pareja y estando ya la vaca en la plaza, se cierra la capota y se dan los focos después. Muy pocos, por cierto. Héctor y Rodrigo recortaron con mucha menos luz que sus rivales. ¿Tanto pedir es que esté la capota echada y que se enciendan todos los focos? Para las novilladas con menos gente en el tendido se hace. Lo agradecerán los fotógrafos.

El formato por eliminación volvió a salvar el concurso. Si se deja con esas doce vacas y doce parejas, la desigualdad era de las de nota. Pero el formato lo que no hace es magia. No se inventa vacas, ni hace que se puedan igualar los lotes tanto como sería deseable. 

Reseñable en el post-concurso es cómo los había que sabían antes lo que iba a pasar con las vacas que iban a salir. Lo saben después de verlo, claro. Antes no lo dijeron, o si lo dijeron, no aportaron una solución mejor. Después de verle los... Se que es macho. Un aplauso.

Cuairán y Mario, con la mejor actuación de la mañana, se quedaron fuera de la final. Les concedieron seis anillas. Las metidas por Mario en los siguientes tiempos - 0:14, 0:19, 1:12, 2:21 y 2:30 y la metida por Cuairán en 3:03, válida por arrancar dentro del tiempo la acción. Además de esas seis anillas, las siguientes fotos demuestran lo que pasó en alguna acción más.

Acción de Mario a los 1:07. Foto: Sonia y Marta
Acción de Cuairán a los 2:15. Foto: Sonia y Marta
Acción de Cuairán a los 2:21. Foto: Sonia y Marta
Y esta acción, por la foto se podría decir que es anilla. Foto: Sonia y Marta
Pero sería mentir, y eso no se debe hacer nunca. Foto: Sonia y Marta
O esta otra acción en la que la anilla va a entrar. Foto: Sonia y Marta
Pero que sale volando, y que en la retransmisión no pareció ni puntera. Foto: Sonia y Marta

A juicio del lector quedará si las seis anillas concedidas por el jurado, fueron un veredicto correcto. No se va a decir que el jurado quitara anillas, porque las teorías de la conspiración rara vez tienen fundamento. Y cierto es que el público no protestó el resultado. Simplemente, hay que pedir un mayor compromiso a los recortadores cuando son jurado. Mayor atención. Hay que estar dando vueltas siguiendo a la pareja, como sí hicieron los organizadores el año pasado en el que no fueron jurado los recortadores. Se reconoce que fueron acciones muy difíciles de apreciar, pero si se le quiere dar seriedad a esto, hay que estar a la altura. Y si se cree que esas anillas no deben ser concedidas por "punteras", se ha sentado precedente. ¿Ninguna de las acciones entró lo suficiente? Al año que viene, que no se conceda ni una de esas. Y sobre todo, que otros con mucho menos motivo, pidan la concesión de anillas, les hará quedar en evidencia. Ah, y si quieren, se podría en Zaragoza, ver las repeticiones en un monitor en las anillas que sean dudosas, si alguien reclama el resultado. Poderse se puede. ¿Querrán?

Hay que quitarse el sombrero con Cuairán y Mario. Además de, por su brutal actuación, con el único pero del fallo de la mano, por su saber estar. Ni lloraron por tocarles una de las vacas más fuertes de la ronda (más que otras que se vieron como "imposibles"), ni se han quejado después, viendo las fotos y vídeo de su actuación. ¿Actuarían todos de igual manera? La actitud a imitar debe ser esa. Ser el mejor, también se demuestra así, dentro y fuera de la arena.


Sensacional actuación de los navarros en la ronda. Foto: Sonia y Marta
También a imitar la actitud de Morella y Roberto en su primera vaca. Eso es salir a por todas. Actuación de las que compensa el precio de la entrada. Tres minutos colosales de los navarros. Raza, poderío y ganas de ganar. Enormes estuvieron logrando un resultado, ante la res que tenían delante, muy difícil de conseguir. Ciento ochenta segundos para enmarcar. Con lo que demostraron, no les faltaría mucho para intentar el asalto al trono de las anillas.

Raza navarra también la mostrada por Asier, que pese a caer feo al callejón varias veces, siguió en la batalla y dejó la épica del recortador. La de seguir en la arena sangrando. La de superar el dolor. Modelo a imitar por una sociedad que, en cambio, idolatra a quienes fingen lesiones. 
Demostración de coraje. Foto: Sonia y Marta

Segunda anilla de Dani. Foto: Sonia y Marta
Los castellonenses a gran nivel. "Poca"-Jaume metiéndose por segundo año consecutivo en la final. Aunque fue la fácil de la ronda, salieron como hay que salir. Y Quique-Dani que tuvieron orgullo para ir a por una vaca con la que sabían que no iban a poder pasar a la final. La segunda anilla del de Alquerías, resultó de las más jaleadas de la mañana por el mérito que tuvo. Dani fue uno de los recortadores destacados de la mañana, siendo su debut en La Misericordia.



Anilla de Imanol en la final. Foto: Sonia y Marta
Y cómo no, los hermanos Henares que fueron unos dignos campeones. Dos actuaciones buenas de verdad. Compitieron muy bien en ambas rondas. A su primera le metieron las que había que meterle para saber que iban a pasar. Y en la final, con la que a priori podía ser la más asequible, le sacaron el partido que tenía. A destacar las anillas metidas en los segundos finales de ambas actuaciones. Las que sentencian concursos, esas, las metieron. 
Hacen historia porque por primera vez dos hermanos ganan el Campeonato Nacional. Es el segundo título para Imanol, pero está claro, que como ganarlo con la sangre de su sangre, no puede haber triunfo igual. Una pareja que cae bien y que alegra su victoria. 


Imanol y Alain, Campeones. Foto: Sonia y Marta
Quedará por desmenuzar cada actuación y cada momento del concurso. Hay que analizar parejas, vacas y todo lo que rodea con mayor detalle.

jueves, 8 de octubre de 2015

LA PREVIA

XXXIV Campeonato Nacional de Recortadores. Sí, trigésimo cuarto, porque en su día alguien los contabilizó mal y desde hace más de diez años, hay una edición de desfase. Último concurso de la temporada, la cita más importante del año. Esté quien esté, ausente quien esté ausente, el marco pondrá lo que falte por otro lado. La historia de las anillas se tiene que escribir un año más en La Misericordia.

Por cuarto año consecutivo habrá formato por eliminación. Así tiene que ser. Pese a las zancadillas, ya está consolidado. Ganar en Zaragoza no depende tanto de la suerte ya. Ser Campeón Nacional tiene que lograrse luchándolo, demostrando que se es el mejor.

Nueve parejas y ya todos aceptan salir al formato por eliminación. De los que han hecho la temporada, nadie queda ya que se niegue a participar. Todos han reculado. Se perdonará, pero no se olvidará lo que ha sucedido los años pasados y el daño hecho a las anillas.

En vacas hay lo que hay. Es el Pilar más difícil para conseguir sacar doce vacas. Se han mirado y remirado y se ha pensado en muchísimas vacas antes de sacar las que van a ir. Antes daba todo igual, ahora se miran con lupa todas las vacas, queriendo otorgarle al formato un poder mágico. Saldrá lo que tenga que salir habiendo tantas ausencias. El gran ausente, por historia, es Ozcoz, que llevaba casi 20 años participando en las anillas del Pilar. Con otros, como es muy difícil llegar a un acuerdo todos los años, pues una temporada más sin que sus vacas pisen La Misericordia. Ello lleva a que siga sin saberse cómo son realmente esas reses en un ruedo grande y ante la ambición que tienen las parejas en Zaragoza.


Foto: Sonia y Marta
Foto: Sonia y Marta
Sustenta el concurso Eulogio Mateo, que lleva cuatro de las mejores vacas que hay en el panorama nacional. Las tres de la final serán suyas. Contrastadas las tres y que van a hacer, a priori, una final igualada. Repiten con respecto a los dos últimos años las Nº 09, Nº 015 y Nº 27. Y se suma la Nº 017. Las de tres dígitos de Adrián Domínguez y las de dos dígitos de Enrique Domínguez. Han hecho anillas toda su vida y parece que podrán cumplir. Incógnita serán las cuatro que completan la ronda. Dos de Hermanos Maylín y dos de José Arriazu e Hijos. Las de Maylín han hecho dos concursos en su vida. Las de Arriazu salieron en Ólvega este año. La ronda también parece igualada y también parece que se verán muchas anillas.


Foto: Sonia y Marta
Motivo de reflexión tendrá que ser lo último. Zaragoza no debe ser plaza de muchas anillas. Este año pase por las circunstancias de que no había vacas para elegir apenas. Pero cuando no haya estos problemas, tendrán que ir las doce mejores posibles, sean de quien sean y cada ganadería en el número de vacas que se hayan ganado los animales. Y de entre esas doce, poner las tres más complicadas y fuertes en la final. Que se haga el formato por eliminación no debe significar que se tenga que rebajar el listón de vacas para la ronda. No se olviden de que muchos de los que pagan, van a ver más a las vacas que a las parejas.

En cuanto a los de pantalón blanco, seguramente están las nueve parejas que más se lo merecen con dos excepciones. Chus Zaldívar y Cristian Peromarta han decidido no participar por voluntad propia. Se respeta su decisión.

Se echa de menos a los que no pueden estar por lesión. "Copica" que decidió cortar la temporada de las anillas por lesión de hombro. "Kimera" por una lesión en el pie que le ha impedido terminar la temporada. Y sobre todo Iván Beser que es quien tiene la lesión más grave y al que más ganas hay de ver totalmente recuperado. 

Y así llegan las nueve parejas... (Fotos: Sonia y Marta)

Cuairán-Mario: dominadores de la temporada y habiendo ganado los últimos seis concursos, son los máximos favoritos. Defenderán título y contarán con la tranquilidad de haber ganado mucho este año ya. Aún así, está claro que querrán la guinda del pastel y revalidar el Campeonato.


Morella-Roberto: han sido la segunda pareja que ha conseguido mejores resultados. Vuelven tras dos años sin pisar el albero de La Misericordia. El primero fue Campeón en la última vez que actuó, en 2012. Roberto nunca ha estado en la final de Zaragoza. 


Héctor-Rodrigo: el ejeano ha sido subcampeón los dos últimos años. En su reencuentro como pareja, han tenido una temporada con altibajos. Su mejor momento fue la victoria en Calatayud. Están a 103 puntos de la Anilla de Bronce.


Imanol-Alain: han estado mejor que el año pasado, en la segunda temporada que forman pareja. Imanol ya fue Campeón Nacional en 2009 cuando debutó. Están a 371 puntos del Bronce. Podrían alcanzarlo siendo subcampeones en Zaragoza, a expensas de lo que hicieran los cuartos clasificados.



Diago-Javi: han acabado haciendo la temporada completa. Su victoria en Alagón en Septiembre ha sido el mejor resultado conseguido. David ganó en 2011 en Zaragoza mientras que para Javi, supondrá su debut.





Asier-Ismael: se juntaron a mitad de temporada por la lesión de "Kimera". El navarro vuelve tras dos temporadas ausente de la cita, pero teniendo en su palmarés dos campeonatos, 2009 y 2012. El aragonés debutará en Zaragoza en su primera temporada en el circuito.




"Poca"-Jaume: solo han hecho siete concurso en la temporada. Así es difícil coger el ritmo de las anillas. Fueron finalistas el año pasado y son una de las parejas que más nivel ha mostrado durante la temporada por ganas y ambición.




Quique-Dani: ha sido la última pareja en entrar. Sin que se refleje en los resultados, han estado a buen nivel en bastantes concursos, dando la cara y teniendo ganas. Tercer año para Quique en Zaragoza y debut de Dani.


Rubén-Patxi: solo han salido juntos en una cita este año. Se unieron a raíz de saber que sus respectivas parejas decidían no salir en Zaragoza. Ambos merecían estar en la cita y juntos lo van a hacer. Experimentados ambos.






Extraño Campeonato Nacional. Más que nunca, este año, dependerá de las parejas que se vean cosas para recordar en la arena de La Misericordia.